No pocas veces me he encontrado con juegos que, por el motivo que sea, no han llegado a alcanzar ese 'respeto' o popularidad que sin duda tienen los llamados "Triple A". Esos juegos que en muchos casos no cuentan con unos valores de producción tan altos, o que a pesar de contar con infinidad de virtudes fueron vapuleados por la crítica. Incluso en muchos casos, una mala distribución o una campaña de difusión insuficiente o mal enfocada acabaron con sus oportunidades de calar entre una masa de jugadores cada vez más experta, más informada y sobretodo más manejable.
En un mundo con una oferta tan grande de ocio electrónico, parece que sólo los más grandes puedan llegar a triunfar, y aquellos que no cuentan con un 'Rockstar wannabe' del sector a sus espaldas, o que no dispongan de una campaña de marketing multimillonaria en su lanzamiento aspiren solo a conquistar el corazoncito de unos cuantos gamers que osen darle la oportunidad. Esos gamers que tendrán que aguantar hirientes comentarios de sus amigos y conocidos. Como el clásico: ¿y te gastas 60 pavos en "eso" cuando te puedes pillar el Battlefield por el mismo precio?.
En mi opinión está claro que el sector de los videojuegos vive actualmente un sistema de castas. Hay unos cuantos ahí afuera -todos sabemos cuáles- a los que no se les juzga como se debiera por ser de quien son o llamarse como se llaman. Esta casta vive instalada en un "todo vale", en el que realmente poco importa lo que hagan, sus ventas serán astronómicas a pesar de su calidad. Y lo que es peor, el 'respeto', popularidad y buena prensa que tendrán una vez su base de jugadores los hayan acabado estará por las nubes. Como ya he dicho, todos sabemos quiénes son, pero por poner un ejemplo, podríamos hablar de Assassin's Creed 3. Un juego que recicla absolutamente todo, introduce un par de detallitos nuevos, se carga todo el exotismo de la saga con una localización territorial y temporal poco acertadas y además riza el rizo metiéndonos una historia sosa y el personaje más anodino, pusilánime y falto de sangre desde los tiempos del mismísimo Squall Leonhart. Y se trata de un juego que la gente aclama y que ha vendido una cantidad indecente de copias.

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Folklore (Playstation 3, Game Republic, 2007)

Folklore se destapa como un juego muy especial en todos los aspectos. Desde la ya comentada narrativa, el original desarrollo, una banda sonora muy personal que destila buen gusto y estilo y unos gráficos que si bien no son brillantes ni tienen ese aire de superproducción, son muy atractivos en lo visual gracias a una dirección artística evocadora y gloriosa. Y además tiene, a mi parecer, el mejor uso del sixaxis hasta la fecha, utilizando movimientos de tirón hacia el jugador para "arrancar" las almas a los enemigos una vez vencidos.
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Valkyria Chronicles (Playstation 3, Sega, 2008)

Ahora bien, el juego cuenta con unos gráficos muy bonitos, al estilo "acuarela" gracias al motor SEGA CANVAS, una historia profunda y muy bien contada y una banda sonora tierna y evocadora. Ponerse a los mandos de Valkyria Chronicles supone un soplo de aire fresco. Es uno de esos juegos a los que, si les das la oportunidad, lo terminas de un plumazo.
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Majin And The Forsaken Kingdom (Xbox 360/Playstation 3, Game Republic, 2010)

Lo bueno del juego es que nos incita a cooperar con ambos protagonistas. Nosotros manejamos al ladrón, que es incapaz de acabar con los seres de oscuridad que pueblan el maravilloso mundo, pero podemos "ordenar" a nuestro acompañante que acabe con las bestias una vez debilitadas por nosotros. La jugabilidad es muy satisfactoria, ya que al margen de los combates cuenta con un montón de puzzles que a pesar de no ser nada complicados, cuentan con una lógica muy concreta en su resolución, dejando una gran sensación de avance y convirtiendo la experiencia de juego en una maravilla. En el caso de Majin and the forsaken kingdom, mi opinión es que se quedó lejos de triunfar por una falta de ambición. El juego podría ser más redondo, con mecánicas más adictivas, ya que el combate no es todo lo satisfactorio que debiera, y la rejugabilidad es prácticamente nula. Además, se nota que sus valores de producción no son tan altos como en otros juegos, lo cual no le impide brillar con magia propia, sobretodo en una generación tan llena de juegos clónicos, donde Majin and the forsaken kingdom destaca como un faro en la oscuridad.
Mucha gente gusta de comparar Majin and the forsaken kingdom con Ico o incluso Zelda. Para mi nunca fueron juegos parecidos, si bien es cierto que basan su jugabilidad en la resolución de puzzles, pero el tono es muy distinto a estos dos exponentes. Lo mejor que se puede decir de Majin and the forsaken kingdom es que cuenta con una jugabilidad y estilos muy marcados, bastante diferentes de cualquier otra propuesta. Todo esto, unido a una gran narrativa, un mundo maravilloso y una jugabilidad que recompensa mucho al jugador, le convierten en un juego que merece la pena probar.
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Resonance of Fate (Xbox 360/Playstation 3, Tri-Ace, 2010)

Además, el sistema de combate de Resonance of Fate es un auténtico tumba-novatos, en el buen sentido de la palabra. El juego es muy difícil hasta que logras desentrañar todos los entresijos de un sistema tan original y bizarro como divertido y profundo. Es un sistema además harto dificultoso de explicar, por lo que para no liaros, os recomiendo que le deis una oportunidad, y os pido que aunque al principio tire bastante para atrás, perseveréis, porque el juego vale muchísimo la pena. Sin duda el problema de Resonance of Fate fue elegir una fecha complicada, dos meses después del lanzamiento de Final Fantasy XIII, un juego con unos valores de producción mucho más altos, mucho más nombre y bastante menos carisma y calidad que Resonance of Fate en cualquier apartado que no sea el técnico, en el que el juego que nos ocupa, cumple, y poco más.
En cualquier caso la interesante historia, la extraña narrativa, la frenética jugabilidad, el melancólico aire de todo el juego y esa sensación de estar ante algo tan sumamente diferente a todo lo visto hasta ahora hacen de Resonance of Fate uno de los mejores juegos para probar si estás cansado de las convencionalidades y arquetipos del género.
Estoy convencido que muchos de vosotros habréis probado algunos de los juegos de esta "casta de valientes". Son juegos en general diferentes, originales y muy divertidos. Si, todos estos juegos tienen ciertas carencias que limitan su experiencia, pero me he ocupado de no mencionarlas para no tirar para atrás a la gente que al leer esto, pueda sentir cierta inclinación a probarlos. Y lo he hecho por la sencilla razón de que todos los juegos cuentan con sus más y sus menos, pero muchas veces perdonamos estos errores a aquellos juegos grandes y ruidosos, mientras que lapidamos a esta casta de valientes por cualquier mínimo error que pudieran tener. Estoy muy tranquilo con mi conciencia recomendando estos juegos. Es cierto que no son perfectos, pero sin duda puedo afirmar sin temor a equivocarme que son experiencias que valen mucho la pena.
También estoy seguro de que muchos de vosotros habéis sentido lo mismo ante varios juegos que os han gustado mucho, de los cuales sois conscientes de que no son perfectos, pero con los que habéis disfrutado mucho. Son juegos ante los que duele mucho ver cómo la gente los desprecia sin siquiera haberlos probado. Sobretodo cuando se trata de juegos cuyas propuestas han sido valientes y arriesgadas, y se han lanzado al mercado como un ejército de héroes anónimos dispuestos a plantar cara a los orgullosos y poderosos.
Redactado originalmente para Pixel Busters.
Redactado originalmente para Pixel Busters.
Algo parecido me sucedió con el 'The Adventures of Batman & Robin' de la SEGA Megadrive, o Génesis. Disfruté muchísimo con este juego, y qué sorpresa me llevé cuando vi la nota que le dio la revista 'Hobby Consolas'. Además de divertido, tenía unos efectos gráficos y una música por encima de la media de otros juegos de este sistema...
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